La semana pasado nos sobraba un rato y a Yukyong se le ocurrió que podíamos ir al “museo de la paz para los kamikazes” que hay en Chiran, a una hora de Kagoshima.

El museo en si no se mete a buscarle los 3 pies al gato sobre quienes eran los buenos y quien los malos, pero resulta curioso ver como muchos de los testimonios parecen escritos por gente a la que no le apetece hacer mucho lo que hicieron.
En el museo, las dos grandes paredes laterales del museo estan cubiertas con las fotos de todos y cada uno de los kamikazes que el ejercito japonés mando en un espacio de varios meses en 1945, en plena invasión americana de Okinawa y la segunda guerra mundial. El imperio japonés hizo uso del shintoismo, religión impuesta y respetada por todos los japoneses en su momento para reclutar a jovenes japoneses, con la promesa de, no solamente ganarse el cielo, sino convertirse en dios (o en uno de los dioses, aunque en occidente podria decirse martires, o santos).
Una de las curiosidades es ver como entre los kamikazes registrados, no solo hay japoneses sino que también se pueden encontrar, Chinos, y Coreanos. Esto se debe a que en aquel momento Japón estaba en plena ocupaciónde Corea, y Manchuria (China), uno de los detonantes de la Segunda Guerra Mundial. Ante esta ocupación también se nutrian de jovenes de estos lugares (por las buenas o por las malas, por decirlo de alguna manera) para reclutar oficiales en sus ejercitos.
En el museo de se pueden encontrar, fotos, documentos, notas y vivencias de los que fueron o acompañaron a los kamikazes en aquellos momentos. Tambien es interesante ver reproducciones de los distintos tipos de aviones que despegaban sin billete de vuelta.
Aqui hay algunas fotos aunque no tengan mucho que ver con el museo.
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